Rapunzel.
The Girl in the Apartment.

Durante todo el verano se quedó en casa. Mientras todos los demás se escapaban de la ciudad y llenaban sus días de planes, ella nunca salió de su piso. 

Los días se fueron difuminando poco a poco unos con otros: las mañanas se convertían en tardes y
las tardes en noches, hasta que el tiempo ya no se medía en horas, sino en la luz cambiante
que se colaba por la ventana y en el silencio que había aprendido a disfrutar. 

Ya ha llegado el otoño y, con él, la esperanza de que por fin salga a la calle. 

Pero, ¿y si no es así?
¿Y si está exactamente donde quiere estar?